domingo, 11 de agosto de 2013

La familia de mi amada es gente espiritualmente muy pobre.


- Ayy, pobrecito mi sobrino que le van a decir ya que los Reyes no existen.

- ¿Cómo que no? Existen y tienen superdotación intelectual, sobre todo la infanta...

- Vaa, no te burles, que me da pena.

- ¿Qué tiene ya, 23 años o así?

- Tonto. Tiene 8.

- Joder, a los 8 años había yo ya cazado mi primer cocodrilo y seducido a 3 viudas millonarias.

- ¡Me da una pena!

- ¿A qué edad te lo dijeron a ti?

- No recuerdo... Pues sobre esa edad sería, los 8 o por ahí.

- ¿Y vosotros que le poníais en el balcón a los camellos para comer?

- ¿Para comer? Nada. Les poníamos una palangana de agua.

- ¿Sólo agua?

- Sí, sólo agua. ¿Vosotros les poníais comida?

- ¡Pues claro! En mi casa se les ponía un vaso de leche. ¡Qué gente más pobre erais!

- ¿Leche? Ja ja ja ja. ¿En un vaso?

- Sí, claro, en un vaso.

- ¿Y tú te creías que los camellos bebían leche en vaso?

- Mira, a partir de que me creía que un camello llegaba volando al balcón, lo de que beban leche en vaso es lo de menos, ¿no crees?

- Ja ja ja. ¡Pero qué ridículo ponerles leche!

- No, porque vosotros fuerais espiritualmente gente muy pobre y muy mezquina, no quiere decir que mi familia fuera ridícula. Todo lo contrario: mostraba señorío ponerles leche a los camellos.

- ¡Pero si nadie les ponía comida! Y menos leche, ayy, qué me da la risa, ja ja ja ja.

Sí, amigos, cuando fui joven e inocente creía que esos tres tíos y sus camellos, volando to locos por el cielo, se metían en mi balcón y se bebían la leche. Así era yo, un tipo con más pensamiento mágico que García Márquez. Ya más de mayor también he creído ver cosas raras, pero con ayuda de estupefacientes.

Estamos en una terraza y hay gente conocida sentada cerca. Siento curiosidad por ver cómo de pobres espirituales eran la familia de mi amada. 
Pregunto:

- Juanita, ¿ vosotros, en tu casa, les poníais de comer a los camellos de los Reyes?

- ¿Queeeé?

- Como suena: ¿la noche de reyes les poníais comida en el balcón a los camellos?

- Jajaja. Pero por dónde te ha dado a ti hoy... A ver que recuerde... Sí, les poníamos lechuga.

Me vuelvo a amada, que ya pone cara de fastidio frente a mi expresión triunfal:

- ¿Lo ves? 

Y de nuevo a Juanita:

- En casa de María eran tan pobres que sólo les ponían agua, pobres bichos.

Pregunto a más gente:
Paja, naranjas, más leche, pan, más lechuga, ¡higos secos!, ¡turrón!... Y en ese plan.

Mi amada enfadada:

- Mira, si tus padres tuvieron carencias en su infancia entiendo esa actitud de nuevo rico con complejo de ponerle comida a los camellos.

- Ya... Ahora resultará que, no sólo erais pobres; también mezquinos, no ponerle comida a los camellos es tener clase y tal. Ya... 

Murmuro: - Bah, gente que ni un triste trozo de pan le ponía a los camellos...

No habrá sexo en unos días, lo sé. Pero qué a gusto me he reído y me sigo riendo. Es que ni un puto mendrugo de pan, qué gente más triste.

17 comentarios:

  1. Ahora entiendo de dónde viene mi "tristura", claro, en mi casa (la de mis padres) no se les dejaba ni agua, jajaja.
    Eso sí, yo fui buena. En mi casa (la de mis hijas) se dejaba agua para los camellos...¡y galletas para los reyes!
    ¿Quienes dejan los regalos? ¿quienes tienen que comer?, pues eso, leñe, que hay que pensar en todos.

    Si eres hombre cuenta lo del cocodrilo. Lo de las viudas me lo creo, jajaja

    Bicos.

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  2. jajajaja En el fondo eres un tio malo jajaja
    pobre amada tuya y familia...jajaja
    Que cabroncete...jajaja
    Güelcom jom !!!
    Salud

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  3. Lo que nunca entendí es por qué me decían que tenía que dejar los zapatos afuera durante la noche... además del agua y el pasto. Nada de leche ni de comida extra. A veces algunas galletas, eso sí. Nunca supe quién se las comió porque los camellos seguro que no. Seguro que fue Melchor.



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  4. Y la leche de "mis camellos" supongo que era la que me tomaba al desayuno del día siguiente, juaaaasss.

    Un abrazo a todos/as.

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  5. Ja ja ja, en mi casa siempre dejamos agua y pasto.
    Una emoción arrancar pasto para los camellos!!!1
    Luego, cuando fui mama, no debía olvidar tirar le pasto, volcar un poco alrededor como al descuido y un poco del agua.....

    Lo siento por el tiempo de sequia que pasaras a causa de unas risas, de eso se trata la vida,no? de opciones: ya hiciste la tuya, ahora a llorar al cuartito, ja ja ja


    Saludines.

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  6. Agua para los camellos (en una palangana!!) y para los reyes polvorones. Eso si, los de limón que no les gustaba a nadie, jajajaja
    Besos Descla, ;)

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  7. Besos a todas y una pregunta: ¿a qué llamáis "pasto" las uruguashas? ¿Es paja?

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  8. ...que "fisno" que sos......pasto, césped, eso verde de los parques......

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  9. Ahhh. Vale. Ayy, Dios, cómo dejaríais los parques, jajajaja

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  10. ja ja ja ja pero era made in casa....la casa de mis padres tenia jardín y atrás un gran terreno con arboles frutales...ahhhh....eso mismo que sueño tener yo.....peeero....

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  11. jajajajajajuaaaaas, que la paja es otra cosa muy distinta con connotaciones un tanto "verdes", más verdes que el pasto. Y no sé si se dirá igual en España pero para los uruguashos, "hacerse una paja" se le dice a la práctica del onanismo. Que no es lo mismo que mirar la paja en el ojo ajeno, que a eso vendría a ser como practicar el voyerismo, supongo.
    Beso.

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  12. Hola a todos...En la mía, pasto y agua para los camellos. Paja,bueno, Maia ya lo explicó muy bien,jajajajaja. Un beso

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  13. No aquí "paja (hacerse una) también es darle al manubrio o rasguear el guitarrín. Y paja (sin hacerse una) es lo que come el ganado o, más a menudo, lo que les ponen para tumbarse.

    Yo tampoco entendía lo de los zapatos fuera...

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  14. Y sigo insistiendo en que los que no tuvieran pasto propio, como Cheli, dejarían los parques devastados, jaja.

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  15. Qué relación más extraña has hecho entre pobreza - riqueza y alegría-espiritualidad...

    En mi casa le poníamos agua y pasto a los camellos y leche y galletas a los reyes. Todavía no sé si eramos espiritualmente alegres o muy pudientes!

    Bacione

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