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martes, 30 de marzo de 2010

¡Se tambalean los pilares de la ciencia! Mi amada asegura que no le altera el carácter el ciclo menstrual, que soy yo "que la pongo muy nerviosa".

Agencia EME.
Paco Jones. Enviado especial desde Londres para las revistas: "Sciencie", "Cosmopolitan", "Revista de Ana Rosa" y diario "Marca".

Debacle en la comunidad científica internacional.
Han causado gran sensación en los círculos científicos las declaraciones de María X, desde España, afirmando que el ciclo menstrual no altera su carácter, que es un tal Desclasado el que la pone muy nerviosa durante esos días, principalmente los días previos.
La noticia trasciende el ámbito de lo médico para adentrase en lo antropológico: ¿ha sido una construcción social, una falsa creencia generalizada que la regla altera el carácter de las mujeres? De ser ciertas estas declaraciones de María, nos hallaríamos en la tesitura de desmontar, dando por falsas, las relaciones sociales en las que hemos basado la construcción de la humanidad. 
Es una constante que las mujeres siempre siempre reconocen sus alteraciones caracteriales durante las distintas fases hormonales. Todos hemos oído repetidas veces a lo largo de nuestra vida frases como: "Disculpa, cariño, es que estaba histérica con el ovario que me dolía y todo lo veía negativo", "No, si tú no tuviste la culpa, era yo con la mierda de la regla", "Jo, sí, me pongo hecha una fiera", "Pero, seré tonta... Me entran ganas de llorar por todo". Frases que no hacían sino ocultar la verdad que bruscamente, gracias a las declaraciones de María, se está abriendo camino: el macho de la especie humana detecta las alteraciones hormonales de la hembra y se dedica a fastidiarla durante esos días buscando la provocación, con el retorcido objetivo de hacer creer generalizadamente a las mujeres que la regla las pone bastante insoportables, según casos. 
Las  valientes declaraciones de María abren una nueva perspectiva de género que da pie y confirma la teoría histórico-mundial de la conspiración de los hombres contra las mujeres. Los hombres, con crueldad sibilina, habrían perpetuado esta falsa creencia para disfrutar torturando sicológicamente a las mujeres. 
Aunque todo hombre consultado lo niega, investigaciones realizadas a partir de este descubrimiento confirman esta triste realidad:

7:30 de la mañana. Bar en polígono industrial de pueblo conquense. Se desarrolla la siguiente conversación grabada por nuestros micrófonos ocultos:

- Chaaacho, pone un carajillo de negrita, joer cagüento, que tengo que entrá a currar.
- Marchaaando carajillo pal Luij. Chacho: ¿vijte al abogao?
- ¿cabogao? 
- El que llevo aquí colgao, jua jua jua jua.- (El sujeto "camarero" lleva su mano derecha, con la que sirve los cafés y los bocadillos, a sus órganos sexuales y se los aprieta).
- ¡Jeraj cabrón! Jame, anda, que tengo que mirar el calendario...
- ¿La señora, que le viene la regla?
- Éeeequilicua- (Diversos traductores consultados no aclaran el significado de esta enigmática expresión, que quizás contenga claves necesarias para entender en su extensión esta conversación. Departamentos de lingüística y semiología de diversas universidades están trabajando en el esclarecimiento de la expresión ¿Códigos secretos entre hombres?)

Prosigue el sujeto cliente guiñando un ojo al sujeto camarero:

- Ya jabe: teno que ponem-me borde perdío la jemana ante pa hacel-la de creé que ejtá loca.
 - Ahí, ahí, que no je noj juban a la chepa, cagüento, que jon toaj unas *****. (Censurado en la edición internacional. La frase aludía a mujer que cobra por servicios sexuales).

-  Que te digo: ¿tu jabe como si dice "divorcio" en moro?

- Pos no.

- "Chao chochín".

- Pero ejo eee en shino...

- ¡Pos tríncame el pepino!, jua jua jua-. (El sujeto camarero vuelve a llevarse la mano a sus partes pudendas. Entre las 7:00 y las 15:00 que abandonó el trabajo, se contabilizaron 272 repeticiones de este gesto).

Ante las críticas al documento citado aludiendo a la acotada representatividad social de los sujetos de estudio, el Departamento de Antropología Social de la madrileña Universidad Complutense, realizó un trabajo de campo en el que se incluyen 3.652 muestreos de diversas clases sociales, ámbitos culturales y laborales, obteniendo en todos los casos resultados muy similares. Extraemos del muestreo, al azar, esta otra conversación, igualmente grabada con micrófono oculto:

Bilbao, margen izquierda. 13:53 horas. Conversación grabada en la calle:

- Kaixo, Patxi ¿Pasa pues kaces mala cara?
- Naaa, lo de todos los meses, mecagüendiosynopeco, a la mujer que le viene el periodo- (Obsérvese la finura vizcaína de la expresión "periodo", en contraposición con la vulgarmente utilizada "regla" en el estado español)- y pensando estoy a ver cómo la jodo este mes a la hija de la grandísima puta, aivalaostia- (Diversos departamentos están igualmente estudiando esta expresión: "aivalaostia". Ya apuntan algunas tesis, en coincidencia con la teoría de Herbert-Kaplann, que podría ser íbero antiguo, confirmando la descendencia del euskera del idioma íbero. El Doctor Romagosa Pérez va más allá y afirma que la expresión "aivalaostia" literalmente se traduce por : "madre mía, qué cosas me pasan a mí").
- Aúpa pues, Patxi, a darles caña, mecagüendios.
- ¡Ahí estamos, con un par de cojones, aivalaostia! Agur, Gorka.

Las evidencias son incontestables. 
Interrogada la sujeto "María X" como parte fundamental del estudio, las respuestas sólo contribuyen a incrementar el enigma:
"Uy, y porque no quiero hablar, por aquello de que las cosas queden dentro de la pareja y eso, pero si yo le contara las trastadas que me hace constantemente, yo no sé cómo lo aguanto, algo tuve que hacer muy mal en otra vida... Sin ir más lejos, el otro día... Mire, me callo. Oh, me encanta ser el centro de atención, qué guay, me da un poco de vergüenza, pero me gusta". 
Parece claro que María X está bajo fuerte presión. Quizás amenazada por el sujeto Desclasado, quizás traumatizada al valientemente quebrar un dogma que no ha resultado ser tal.

No obstante, interrogamos al sujeto "Desclasado", como parte activa del estudio, como responsable de destapar este efecto que ha resultado ser causa:

- ¿Pero qué gilipolleces dice, oiga? Yo le explicaré lo que está ocurriendo aquí. Verá: María tiene un ovario llorón y uno bronca. Sí, como se lo cuento. No, no sé si es el izquierdo el llorón o el derecho: cuando le pregunto me dice que eso son tonterías. El mes que le da llorón, ¡halaaa!: venga la llorera por todo y venga a verlo todo negativo: todo va a salir mal, vamos a morir, no tenemos dinero para lo que queremos hacer, la vida es una mierda, la gente es mala... ¿Pero usted se cree que alguien puede vivir al lado de eso, oyendo eso a todas horas? Pero qué vaaaa, el llorón es el bueno, sí, no le digo nada cuando le toca mes al ovario broncas: ese mes la palabra más repetida es "Tú": tú eres esto, tú eres lo otro, tú no te das cuenta, tú debieras haber hecho aquello, tú eres un cínico, tú...  Pero, tío, de verdad, si lo que me extraña es que no esté en un frenopático o como se digan ahora los manicomios. Joder, que quedo con ella, le digo: "Hola, guapa" y lo que me responde es un "tú" de esos que me deja noqueado. ¿Le he contado ya mi teoría del plan secreto de las feminazis para dominar el mundo? ¿No? Escuche, que esto tiene más tela de la que aparenta: las feminazís, en conciliábulo con la banca...


¿Medusa? No: María con el mes del ovario llorón: Todo va a salir mal...

El Desclasado ha hablado. Y se ha vengado de cierta conversación.



    

viernes, 26 de marzo de 2010

Con ánimo de provocar.

La noche anterior ella se había enfadado bastante: "Yo hago mucho más que tú en la casa, casi nunca friegas, esto no puede seguir así..." Él protestaba: "Joder, pero si casi siempre cocino yo..." Ella no le dejaba hablar:  "Es que no basta con cocinar, la casa tiene mucha más faena que eso".
Al día siguiente como cada mañana, partieron juntos hacia el trabajo en el mismo coche. Norma no escrita, él la solía dejar a ella en el trabajo y luego acudía al suyo. A la salida del trabajo lo mismo pero en sentido inverso.
Esa mañana, cuando ella salió de casa lo encontró a él sentado en el asiento del copiloto. Con expresión sorprendida exclamó:

- Pero ¿qué haces en MI sitio?

- Esto no puede seguir así, nunca te encargas del coche, ni mucho ni poco: NADA. Ni conduces, ni le miras los niveles, ni le hinchas las ruedas, ni lo limpias. Se acabó. La faena del coche es mucho más que ir sentada de princesa en el asiento del copiloto mientras el chófer la lleva y la trae. Invierto todos los días 2 horas haciendo de chófer  y otras dos horas a la semana cuidando del mantenimiento. Esto da 12 horas semanales de trabajo sin remunerar y sin agradecer. Si no tuviera que llevarte, bien que me iba en bicicleta o me compraba una moto. Y no digamos nada para viajar; a mí también me gusta ir viendo el paisaje y decir: "Oh, mira que sitio más bonito, vamos a parar".

- Pero...es que a ti te gusta conducir- acertó a decir ella.

- ¿Queeeé? ¿Qué me gusta a mí comerme 2 horas diarias de atasco en hora punta de entrada y salida al curro en una gran ciudad? ¿Qué me gusta viajar y no parar donde a mi me plazca sino donde a la señora le apetezca? Oye, ¿tú me has tomado por más imbécil de lo que soy? ¿O por masoca?

- Pero es que a mí SABES que no me gusta conducir.

- Y a mí SABES que no me gusta fregar y lo hago...

Se cambiaron de sitio. Él arranco el coche y partieron. Ella, como se dice coloquialmente ; "de morros", enfadada y silenciosa. Él aun remató la faena:

- Por cierto: te voy a enseñar a taladrar paredes para colgar chorradas, a arreglar enchufes, a usar destornilladores y herramienta variada, a intentar que cada vez que te cargues el ordenador lo arregles tú sola... La faena de la casa no es sólo fregar: es mucho más que eso. Lo de no poder abrir los botes de conserva lo dejaré pasar, es una cuestión de fuerza que o se tiene o no...

No se sabe bien cómo acabó esta historia. Unos cronistas dicen que un mes más tarde seguían sin follar. Otros que se separaron de forma amistosa. Una opinión algo tremendista dice que ella le denunció por maltrato sicológico con nefastos resultados para él. Hay quien afirma que pudieron hablar las cosas con calma y pactar un reparto equitativo de tareas sin que nadie se sintiese agraviado. Por último se dice que las cosas quedaron como estaban: a veces felices, a veces discutiendo.
Añadido posterior: también hay quien opinó que "acabaron follando como conejitos en cuanto llegaron a casa".

El Desclasado ha hablado.

domingo, 21 de marzo de 2010

Familia bantú y estrategia ¿femenina? de caza.

Noches alegres, mañanitas tristes.
En la cama de María, con el resacón, oigo la familiar melodía del timbre del telefonillo, ese sonsonete que se usa para anunciar la llegada que esperas.

- Coño, María, ¿esperas a alguien?

- Ay, ay, ay que se me olvidó decírtelo, que tengo sobrinos esta mañana, uff, mi cabeza...

- Jodeeer, ¿y yo qué hago?

- Nada, quédate aquí, cierro la puerta de la habitación y me los llevo a un parque. Los dejo a las 2, vengo y hacemos una comida. Dame un beso.

Y venga a decirnos que la familia está en crisis. Pues no sé yo... Aquí en mi pueblo, a los que no tenemos hijos, nuestros hermanos, hermanas y cuñadería variada se encargan de que "disfrutemos" de los suyos.
Oigo a María que les abre el patio: "Ehhh, holaaa, subid". Se abre la puerta de la habitación de estampida y María con cara de loca:

- Dios mío, corre, esto está hecho una mierda, ayúdame a quitar las botellas y los vasos del cuarto del ordenador, corre, ay, qué van a pensar mi hermano y mis sobrinos... Los ceniceros, vacía los ceniceros.

Me imagino cómico, corriendo en pelotas por la casa , llevando botellas y vaciando ceniceros, mientras the family sube por el ascensor.
Misión cumplida, quedo de nuevo encerrado en la habitación, justo a tiempo de que suene el timbre de la puerta. Sensación de "escondido". Y luego me echan en cara que no maduro. Joder, pero si es que no me dejan madurar. Véanme aquí, a mi edad, escondido cual adolescente gamberro folladorcete.

Desde mi escondite oigo las frases protocolarias habituales entre María, hermano y sobrinos; niño y niña. Besos y todo eso. Mientras María habla con su hermano de la familia: "la mamá está muy bien y el papá algo peor", oigo a los niños jugar y se me despierta la memoria. Juegan a un juego de cartas: "Las familias". Vaya... Desconocía que aún se jugaba a eso. Todo un clásico por lo visto. Al capullo de Zapatero le gustará en plan "alianza de civilizaciones", igual juega a eso en la intimidad con la Sonsoles y las gótikas. Aunque ahora que lo pienso, el juego no era "muticultural"; se trataba de reunir familias por segregación racial, tras el reparto de cartas inicial: reunir abuelo, abuela, padre, madre, etcétera de la misma familia racial.
Para no caer en el error de creer que lo que yo sé lo sabe todo el mundo, les dejo un extracto:

Las familias de 7 países es un juego ágil en que la memoria tiene un papel importante. Consiste en completar familias de siete razas del mundo (esquimales, bantús, mejicanos, indios, chinos, tiroleses y árabes) consiguiendo los seis miembros de cada una (abuelos, padres e hijos). Para ello, los jugadores se van pidiendo cartas, unos a otros, con la obligación de entregarlas si tienen en la mano el personaje solicitado. Para ganar es importante recordar a quién se ha preguntado por las distintas cartas y quién no las tenía, y localizar así todos los miembros de una familia. Cuando un jugador completa una familia, la baja a la mesa, ganando la partida el jugador con más familias al final.
Familia bantú, mi preferida de la infancia. Ahora creo saber por qué: no me jodan que la madre, con el culo en pompa, no está para rendirle honores...

Familia de 7 paises_0007.jpg

"Mmmm... ¿tienes abuelo tirolés?", le dice el niño a la niña.

Se van por fin. Me levanto a orinar y orino amarillo fluorescente. Vaya, María consiguió por fin que me tomara la pastilla naranja de vitaminas que siempre quiere que tomemos cuando bebemos alcohol. Joder, esto si que es un símbolo fálico y lo demás son cuentos: parece que tenga una puta espada láser de la guerra de las galaxias; el mango mi modesto pene y el fluorescente chorro cual flamígera espada. " Luuuuuck, soy tu paaadre..." Halaa, ya me he meado fuera haciendo el chorra.

Enciendo el ordenador de María y se lo cotilleo un poco. Lo primero que me encuentro es "Genética molecular: experimentos de Griffith" 
. Vale tía, lo has conseguido, ya no te cotilleo más, menudos "cortafuegos" te gastas, coleguita. Normal que esté tan loca: ¿quién en su sano juicio puede leer esas cosas?
Me pongo a escribir esta entrada.

 
Estrategia ¿femenina? de caza.
Cervezas ayer en un bar-bodega, donde los parroquianos nos conocemos casi todos de tiempo atrás. Charla de María con una amiga. Chica que ejerce de "marujita" con bastante salero. De ese tipo de personas, muy locuaces, que hablan con desparpajo del sexo, se critican a sí mismas con gracia y en general aparentan ser buenas personas. (A mí me parece buena persona).
Alucino con lo que le cuenta a María:

Ay, tía, pues que no sabes lo que me ha pasado. Pues verás: que estoy hasta el moño ya de no pillar cacho con ninguno, que yo creo que es que hasta vuelvo a ser virgen y todo, ¿Si estás mucho tiempo sin follar te vuelve a crecer la membrana? Pues, tía, si esto es así, a mí me debe haber crecido de nuevo. O eso o las telarañas en el chocho me provocan efecto membrana, Qué sí, que no te rías que lo mío ya es muy grave...
Pues que ya estaba harta de "la noche", que yo además de follar quiero una relación. Y es que sales de noche a ver si pillas a algún maromo y todo lo que pillas son polvos alcoholizados. Y a la mañana siguiente milagro si aún los tienes en la cama. Y ya, sin la borrachera, miras al maromo y piensas: 
"Dios mío, Juanita ¿y por el rabo te has comido al cerdo entero?". Total que me dije que hasta aquí habíamos llegado, que pasaba ya de salir de noche para pillar una relación que el mercado está fatal. Y claro, no me veo anunciándome en páginas de esas de relaciones, qué vergüenza. Imagina mi presentación: "Loba más cerca de los cuarenta que de los treinta,  con unas ganas de pillar novio de que te cagas, encima la señora es exigentita y no quiere cualquier cosa. Interesados solicitar audiencia, recibo los miércoles de 5 a 7".
Y Pili me dijo: "Pues tía, apúntate a bailes de salón, que ahí se pilla seguro". Pero es que con lo pato que soy no me veo bailando, madre mía... 
Y en estas estaba cuando vi un anuncio en una revista de mi hermano, una revista de un centro excursionista de montaña. Pues resulta que montan excursiones, viajes...ese tipo de cosas. Esta es la tuya, Juanita, me dije. "Aquí pillas fijo algún cuarentón montañero".
Mira, tía, si es que ya me lo imaginaba y todo, lo veía en mi cabeza. Ya hasta había decidido que lo quería médico, a ser posible soltero, nada de divorciados que esos son unos plastas. Un médico deportista, algo serio de carácter, "pa" graciosa ya estoy yo. Y que me apunto a una excursión: "Subida al pico Tal"
, nivel fácil, subida y bajada en el día. Total, tía, que me voy a comprar ropa de montañera para estar bien mona y que el médico se ponga palote "na" más verme. Y tú, Desclasado, no te rías de mi desgracia que te estoy viendo, sinvergüenza. Tú no sabes lo que es ir camino de convertirse en una cuarentona pajera. Si me empiezan a salir granos no os riáis de mí.
Por dónde iba... Ah. sí, que voy y me compro ropa para ir mona. Y nada de ropa del  "Decathlon", eh, algo caro y que parezca que soy una experta montañera. Así que le pregunto a mi hermano dónde comprame ropa y el muy jodío se parte, pero al final me dice una tienda. Y me compro una chaqueta monísima "De nord feis" (sic) o algo así y unos pantalones "Trasgo" (sic) parecidos a esos que llevan los etarras borrokas esos, que me hacían un culete derrite médicos.
Y llega el día y allá que se va la Juanita, vestida de "Al filo de lo imposible", diciéndome a mí misma que "quien tiene vergüenza ni come ni almuerza", que no me voy a cortar un duro y que esta misma noche tengo aquí en mi cama al médico "amarrao", que le voy a hacer unas guarrerías que este ya no se me escapa, hija.
No te lo vas a creer, tía: ¡EN EL AUTOBÚS TODO ÉRAMOS MARUJAS VESTIDAS DE "AL FILO DE LO IMPOSIBLE"!
Marujas remarujas más marujas que yo, tía. Que no te rías, Desclasado, joder, que esto es fuertísimo. Y una cara todas de lobas al pillaje que "pa" qué. Y el único maromo el monitor, un veinteañero con coleta con más pinta de maricón que el Zerolo. ¡Me cago en mi estampa que me había gastado en  la "Nord feis"  250 € y en los pantalones de etarra subnormal ni me acuerdo! Así que ya puedes imaginar que día pasé, tía, triscando como una cabra monte arriba monte abajo, a cara de perro con un montón de marujas aburridas. Lástima me dio el pobre chaval mariquita del monitor, que estas tías estaban aún más desesperadas que yo y lo sometieron a un asedio que "pa" qué, las marujas asalta cunas. ¿A alguien le interesa una chaqueta "Nord feis" usada una sola vez? La dejo barata, es muy chula... 



El Desclasado ha hablado.