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martes, 23 de marzo de 2010

Holaaaaa.

Pues por aquí estoy, mirando a ver si me mudo del otro servidor cuando aprenda a manejar esto.

El Desclasado ha hablado.

lunes, 22 de marzo de 2010

Todo listo para partir.

Amigas y amigos, críticas y críticos, adorados y adoradas buscaporno y buscaporna, curiosas y curiosos, despistados y despistadas, machofascistas y feminazis: nos mudamos.
El otro día me dijeron que se abren un montón de ventanitas publicitarias aquí, que entorpecen la lectura. Hasta ahí podíamos llegar...a ponerle impedimentos a la lectura en ejtepaís.
Yes, we can, cambiamos de sitio:


Están todos sus comentarios copiados y guardados en Word por si quieren no perderlos. No obstante, este servidor dice no cerrar blogs hasta los 3 meses de inactividad. Yo seguiré pasando por aquí pero no haré ya entradas en este. Fue bonito mientras duró; éramos jóvenes y jóvenas y yo no me enteraba de las ventanitas.
Están invitados a su nueva casa.

Y ya no sé qué decir:


El Desclasado calla. Ahora, el silencio.

sábado, 13 de marzo de 2010

Ataque gitano medianamente coordinado y una curiosidad lingüística.

Tengo que hacer unas gestiones en una tesorería de la seguridad social, en un barrio periférico marginal de mi ciudad. Recuerdo que María me dijo que tenía libre, así que la llamo por si quiere acompañarme y almorzar juntos. No somos gringos, aquí le llamamos "almorzar" a un bocadillo entre las 9:30 y las 12:00 de la mañana, no a la comida del mediodía.
María acepta el plan. Vamos en bicicleta, me gusta la bicicleta, especialmente para uso urbano. Me gusta también la moto, pero tras robarme dos y tener que pagarlas sin disfrutarlas, lo desestimé.

Hechas las gestiones en la tesorería, María descubre un mercado de comida. Urbanitas, acostumbrados a comprar la comida en supermercados, María opina -creo que con razón- que en los mercados hay más calidad en los alimentos, que en los supermercados con todo envasado y "emplasticado". A María además, rollos de progre pequeño burguesa, le estimula especialmente todo lo "callejero", lo "tribal" y lo que tenga apariencia de "auténtico".
Aunque nuestra economía esta un poco hecha unos zorros, aún nos podemos permitir sentarnos en un bar y pedir un par de bocadillos y cocacolas (o una Coca Cola para mí que me marcará María). Pero María decide que nos vamos a hacer un bocadillo artesano comprando la mezcla en el mercado. Como tiene las pupilas dilatadas, la piel brillante, etcétera, esos síntomas de euforia preingesta, es inútil discutirle y ni se me ocurre. Lo reconozco: a mí también me hace gracia hacernos un bocadillo en plan okupa, no se vayan a creer que está tía me domina, eh, que yo tengo mucho carácter (silben, disimulen, no me miren a la cara ahora, que con el orgullo herido puedo resultar peligroso).

En la puerta del mercado hay un montón de cajas apiladas, envases de fruta seguramente. Nos vienen perfectas para hacernos una mesa de campaña. María ha comprado jamón, pan y tomate, mientras yo me quedaba fuera vigilando las bicis para no tener que candarlas. (Y que no me apetecía entrar, ya les dije que tengo un carácter temible). Quizás de todo el jamón que ha comprado María, el que nos va a sobrar lo podamos enviar a Haiti o Chile para que los pobres damnificados del terremoto puedan comer un par de meses.
Extendemos el jamón, el tomate y el pan en nuestra mesa de fortuna, haciendo de mantel el papel de envoltorio. Las bicicletas con las mochilas en la cesta, apoyadas en una farola cercana.

El ataque es inesperadamente previsible, genuino estilo gitano. Invadiendo con extremada rapidez nuestro espacio físico, un macho gitano adulto, una "unidad especializada de combate", como los llama la Frikipedia, planta su cara a escasos centímetros de la de María y le dice:

-¡AAAAY PAAAAAYA QUÉ JAMOOON MAAAÁS BUENO! ¿ME DAAAAS?
(Me abstengo de poner comas y puntos en el discurso gitanil porque no sé ni dónde...)

Es curioso el mecanismo de la adrenalina. Si un exceso de la misma adrenalina no los deja paralizados, es curiosa la lucidez mental y la velocidad de pensamiento en las situaciones de alerta. El cerebro me va a toda máquina: es un solo macho, fácilmente neutralizable y 5 ó 6 hembras, quizás algún churumbel que aún no ha entrado en escena. Los conozco, sé que les suda la polla y el coño el jamón; van a por las mochilas de la cesta de la bici y la invasión de nuestro espacio físico es mera maniobra de distracción. No es el momento de ser modesto: yo también soy una unidad especializada de combate. La práctica de diversos deportes, entre los que se encuentra una temporada de boxeo, hasta que me harté de aguantar tarados con instintos asesinos, me convierten teóricamente en una persona no cómoda en caso de conflicto. (En realidad, como hace años que no me pego, no sé en la práctica mi nivel de efectividad bélico, pero la base teórica apunta a que "tengo maneras" de rechazar agresiones). El cerebro me va a toda máquina; todos estos pensamientos discurren antes siquiera de que el gitano haya acabado su frase "dame jamón". No pierdo de vista las mochilas: es su objetivo. Fijo. Puedo neutralizar al macho con rapidez: tomando un cajón de los apilados con la diestra y arreándole de revés en la cabeza, lo dejo lelo y sólo queda que machacarlo a cajonazos hasta que se mueva poquito. Luego huir, pasar de juicios y detenciones. No es nuestro barrio: ni nos conocen ni hay que temer represalias de los primos. Aún en caso de que nos detengan, el chacho debe tener antecedentes desde que era crío, no me caerá lo de "racismo". Con las hembras va a ser peor: fijo que ahí me cae lo de racismo junto con machismo, cóctel letal: aún resultará que les he pegado por ser mujeres (y gitanas), no por ser unas hijas de puta. El chip con el que me educaron de "pegar a las chicas es de cobardes" ya me lo he quitado. Una gitana ya va hacia las bicis, a 3 metros de nosotros, estaba cantado. Lo primero es lo primero, voy hacia las bicis muy rápido: una vez tengan las mochilas, échales un galgo y en cualquier caso, voy a tener que arrearle para recuperarlas y de machista y racista no me libra ni Cristo.

Sorpresa: mientras yo cubro las mochilas, oigo la voz de -la aparentemente fina- María:

- QUÉ TE PIRES, GILIPOLLAS, QUÉ NO ME PONGAS TU SUCIA CARA JUNTO A LA MÍA, PAYASO, QUÉ-TE-PI-RES ¿LO ENTIENDES, CAPULLO, O TE LO REPITO?: QUÉ- TE- PI-RES.

Cubiertas las mochilas, su objetivo, y con una María respondona, la tribu no pierde el tiempo y pliegan velas, no sin antes decirle el gitano a María que  "tienes cara de pavo" , así, en masculino. ¿? (¿Será de pava, no? Misterios gitaniles...).

Alejada la tribu, María me mira, blanca, con los ojos muy abiertos y me dice:

- Me he cagado.

- Joder, pues si no te llegas a cagar... Yo me he ido directo a por las mochilas, por eso no he estado a tu lado.

-Ya, ya me he dado cuenta, no había caído hasta que te he visto ir al tiempo que iba una de estas hijas de puta.

- Jejejeje, dime la verdad: ¿Te has puesto brava porque creías que te iban a quitar el jamón, verdad?

- Ayyy, jajaja, no me hagas reír ahora, que estoy muy nerviosa.

- Vale, pero luego quiero que tengamos una charlita, acerca de esas teorías tuyas de que los gitanos son mejor gente, más sana y más pura que los payos. Ahora vámonos de aquí.

- Que no me hagas reír, tonto...

Hago un inciso: si van a criticar mi discurso, no me llamen racista, no lo soy. A mí me la soplan las razas, como español yo mismo me considero un "mil leches", una mezcla de sangre íbera, celta, romana, germánico-visigoda, árabe, judía y del pirata berberisco que violara a mi tata-tatarabuela en una incursión.  Yo creo que lo que soy es xenófobo, que me suena más exótico. A mí lo que no me gustan son determinadas culturas y costumbres, las personas las juzgo por su comportamiento, no por su color o grupo étnico. Y las costumbres y "cultura" (por llamarle algo) del pueblo gitano, me dan AS-CO. No meto a todos los gitanos en este saco, pero comprenderán que no por ello voy a descuidarme ante sus bastantes generalizadas costumbres. Prefiero ser xenófobo antes que gilipollas Bambi. 

Continuo: el episodio me recuerda a un capitulo de la novela  "La hoguera de las vanidades" (buena radiografía de la hipócrita alta sociedad newyorquina): tras un asalto frustrado a la pareja protagonista  (ella también se llama María) por parte de un par de delincuentes negros, a la pareja se les pone la libido a cien, tras haber combatido en la  jungla urbana y haber vencido, y se van a casa corriendo a pegar un polvo con un calentón de narices.

Pues eso...

¿Pues eso? Pues pollas en vinagre: me llama mi hermana. No recuerdo cuál de las deliradas excusas que me dice es la más creíble, para que le recoja a su hija, mi sobrina, del colegio y se la distraiga hasta las siete. Ser el tío soltero y sin hijos tiene estas cosas, vales para comodín niñero. Según me dice María, si eres chica es aún peor; se te supone que te encaaaaantan los niños, los bebés y todos esos pequeños animales cagones. A tomar por saco la libido, la lucha en la jungla urbana y el sursum corda. A María no le gustan los niños, no es nada "niñera" y al fin y al cabo la pequeña es sobrina mía, no suya: libero a María de acompañarme a hacer de niñera.

Como tío, en el sentido familiar, soy un desastre. Un tío de esos que les habla a los niños de las desviaciones del marxismo, del poder de la banca y cosas así, que los niños no jaman ni papa. Además, los niños ante mi presencia oscilan entre el temor y la risa. Alejado ya de mi niñez, no consigo recordar qué mecanismo sicológico era ese de sentir temor y risa por alguien al mismo tiempo. En fin...mi sobrina no es difícil. Tiene 7 años (creo que por ahí anda...). Está bien educada para lo que se estila ahora. Quizás le ponga alguna película de Fassbinder para que se distraiga, no sé...ahora veremos.

Me planto en el cole. Pardiez, buenas mamás hay por aquí y yo aún tengo la libido alta. Sale mi sobrina, diálogo rutinario previsible:

- ¡Hola, tío Desclasado! ¿Y mi mamá?
- Tu mamá no puede venir, te recojo yo y te quedas conmigo hasta las siete.
- Pues cómprame chuches.
- Pues te voy a comprar una mierda, que tu madre no quiere que comas guarradas de esas.
- ¡Aleeee! Has dicho una palabrota, se lo voy a decir a mi mamá.
- Niña, no me toques los cojones que tenemos que pasar la tarde juntos, cariñín.

Y en ese plan.

Como no sé cómo de mal criada estará esta niña para comer, si voy a tener que enfrentarme a "esto no me gusta y lo otro tampoco", decido invitar a la señorita a un burguerqín de esos guarros que les gustan a los niños. Además así quedo de tío esplendido y rumboso.

Con la boca llena de hamburguesa y mostaza, surge la curiosidad lingüística: mi sobrina dice : "Sabo a mostaza"

¡Ajá! ¡Qué recuerdos de antes del internet! Anduve una temporada sin saber cómo se decía correctamente la primera persona del presente del verbo saber, de sabor. Y ahora mi sobrina me lo ha recordado. Al no tener Google y ser gandul para buscarlo en bibliotecas o sitios apropiados, oscilaba entre el "yo sepo", "yo se" y "yo sé" (con tilde), el "sabo" ya sabía que no era.
Por si a alguien le queda la duda, es "yo sé". Interesados en el desarrollo pueden consultar aquí:

http://forum.wordreference.com/showthread.php?t=172084

"Yo sé a mostaza"

Quizás les parezca esto una burrada, pero les juro que anduve un par de años o más con la duda.
Y yo debería saber ahora a María y no a hamburguesa comida con niña cagona.
El resto de la tarde bien, la niña pintando y yo leyendo unas cuantas revistas "El Jueves" que me ha pasado un amigo.

El Desclasado ha hablado.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Extrañas costumbres alimenticias de María y otra cibergilipollez.

Me lo ha vuelto a hacer. Sentados en un bar, voy a la barra a pedir. Le digo a María:

- ¿Te pido algo?

- No, beberé un traguito de tu Coca Cola.

- Sabes que me fastidia eso, quiero beberme una Coca Cola en-te-ra. Te pido una para ti y lo que te sobre, ahí se queda.

- No, pues no me pidas nada.

Vuelvo con mi Coca Cola y traguito que le arrea haciéndose la tonta. Le digo: "Voy a contar en el blog tus extrañas costumbres alimenticias". Me dice que ni se me ocurra y que no me atreveré. Pues ya me estoy atreviendo, querida.

María es una persona glotona. No ya por la cantidad ingerida, por la alegría que le da comer. Por la disposición que muestra para comer. Por los enfados que tiene cuando quiere comer y quiere comer ya, y se retrasa el asunto. María, tan aparentemente fina ella, muestra apetitos de oso pardo.
Paso, vengativo, a describirles las particularidades alimenticias de María:

La marcadita.
Referido al anterior pasaje de la Coca Cola, a María le gusta "marcarme" las bebidas. Reminiscencias atávicas de hembra salvaje, sin duda, de marcar el territorio con sus feromonas como aviso, para otras posibles hembras interesadas, de que esta pieza está cobrada. No encuentro otra explicación: las incontables veces que le he preguntado por qué hace eso, la conversación a discurrido por estos derroteros:

- ¿Por qué haces eso? Sabes que me gusta beberme una Coca Cola o una cerveza entera ¿Qué más te da tener tú la tuya y que te sobre? ¿Por qué necesitas beber de la mía, marcármela?

- Qué tonterías dices. Pues que no me apetecía una entera y me apetece un traguito... Qué tacaño eres, hijo, total por un traguito...

- Lo que me faltaba, ahora tacaño... Mira: te pago yo tres y que se queden ahí, o das traguitos de esas tres, ¿pero por qué demonios necesitas marcarme la mía?

- Anda, deja de decir bobadas de marcar, ni que fuera yo una gata o una pastora alemana... Tacaño.

Juzguen ustedes; yo lo tengo claro. El animal y la animala que todos llevamos dentro, el que orina o se restriega en la corteza de los árboles para marcar su territorio, María lo saca "meándome" o "restregándose" en mis bebidas, en forma de traguitos.

Euforia preingesta.
A la manera de la "tristeza postcoito" pero al revés, María muestra estados de euforia excesiva antes de la ingesta de comida.
Síntomas visibles: pupilas dilatadas, piel brillante, excitación; no se está quieta, alegría desbordada, emisión de onomatopeyas: ñam ñam; maña maña; uh uh, comentarios desbordados mirando la futura ingesta: OOOH, QUEEEÉ BUEEEENO VA A ESTAR ESTO, PERO QUEEEEÉ BUEEEEENO, DIOS MÍOOOO, PERO COOOÓMO ME VOY A PONEEEER, OOOOH...
Completan el cuadro: ansiedad aguda si tarda en salir el condumio, precipitación: "picar" antes de que esté hecho, irritabilidad si tarda demasiado: "¿Pero eso sale ya o qué? Súbele el fuego, joder..."

Mi abuela diría que ha pasado una guerra, pero esta perla la única guerra que lleva es, en ocasiones, para amargarme la vida un tanto. (Justo reconocer que en otras ocasiones me la endulza).

La sentada.
A la manera de los osos, que no saben cuándo volverán a comer y comen todo lo que pueden de una sentada, María engulle, devora, todo lo que puede de una sentada, sobre todo si la comida le gusta. Después se pone mala, claro. Pone la palma de la mano sobre su estomago, te mira con cara de mártir y exclama: "Ufff, qué mala me he puesto, me debe haber sentado mal algo". Tristeza postingesta, cuando le respondo que "ese algo" quizás sean dos kilos de chuletas de una sentada, se enfurruña y dice: <>. (Sabedora en el fondo de sus excesos, sólo usa "gomitar" cuando ha comido mucho, en otra circunstancia dice un correcto "vomitar". El subconsciente la delata).

Ansiedad compradora.
Si un grupo de amigos, entre los que se encuentre Maria, vamos a hacer una comida campestre y surge el reparto de tareas, jamás hay que encargarle a María la compra de la comida. Podrá encargarse de la bebida, de poner el coche (que conduciré yo), de buscar/traer la leña, quizás hasta encargarse del fuego (no de poner la comida a la brasa: lo hará antes de tiempo), pero jamás, repito: JAMÁS la dejen encargada de comprar la comida: traerá toneladas.
El mecanismo es el siguiente: Juanito encarga 3 chuletas y dos longanizas, Pepita 2 chuletas y 4 longanizas, y así hasta completar el grupo. María llega a la tienda, peor si es de pueblo de montaña, y empieza a decir:

"Vaya... qué buena pinta tiene todo ¿verdad? Se nota que aquí lo hacen casero, de matanza propia, no de matadero industrial. Vaya... pero mira qué panceta. Y esas chuletas, mira el color. Ufff qué buena pinta tiene todo, casi que compro "un poquito" de más y si sobra me lo llevo a casa o le llevo a mi amiga tal".

Media hora más tarde la señora tendera está cerrando la tienda. Quizás se vaya de vacaciones. Con la compra que le ha hecho María puede hasta pasarse una semana en Cancún, ahora no está muy caro...

Mezclas imposibles.

¿Conocen a alguien que con una tapa de sepia con mahonesa o patatas bravas con ajo-aceite se pida un té con limón? Yo sí: mi amada. No, no se pide un "Nestea" o similar, se pide una infusión de té con una rodaja de limón.
Igualmente pide para almorzar un bocadillo, de jamón con tomate, con un café con leche. Las caras de los camareros/as que no la conocen, son de incredulidad.
Cuando nos pillamos una cogorza, nada de "sin darnos cuenta": con premeditación y alevosía, siempre quiere que me tome una vitamina de una caja que lleva en el bolso. Dice:

- Qué sí, bobo, que la vitamina B protege la vaina de mielina que envuelve los nervios y el alcohol pierde carga de agresividad así.

- María, si me quiero drogar me tomo droga y no chorradas de "mielina" que me suena eso a potitos para niños.

- Qué no, que la mielina es la sustancia de la que está compuesta la vaina protectora de los nervios, sí esa vaina se rompe puedes tener alucinaciones, temblores, etcétera. Anda, tonto, tómatela.

Normalmente yo hago como que la tomo, e indefectiblemente a la mañana siguiente hay una pastilla pegajosa en mi bolsillo.

El Desclasado, vengativo, ha hablado.

Cibergilipollez.
Veo en las paradas de autobús de mi ciudad otro ciberbuenismo de esos de "we are the world, we are the children" mientras millones de niños mueren de hambre, se trata de un anuncio que dice:

ESTOSOLOLOARREGLAMOSENTRETODOS.ORG

Oh, esto es enternecedor, a qué sí... No hace falta que la banca se baje del burro, ni que los políticos no sean corruptos, nada de todo eso, sólo con el poder de nuestros "corasones", rascándonos los ehh... cada uno lo que tenga, desde el teclado del ordenador arreglaremos esto.
Ni me molesté en mirarlo, me suena a pastelón.
Vía el blog "Labios como espadas", descubro a un buen viñetista, J. Mora, vean sus viñetas, que toca el tema:

010310-estosololoarreglamosentretodos.jpgIncapaz de competir con la concreción de una viñeta, no me resigno a no dejar mi aportación, al igual que la del señor Mora algo más realista, para futuras cibercampañas buenistas:

NOSVAMOSACOMERLOQUESECOMIOCLAVIJO.ORG
Pd: han retirado la ñoñería de campaña, ni sé por qué ni me preocupa.

El Desclasado ha hecho su aportación buenista a la humanidad. 

viernes, 5 de marzo de 2010

María exacta, dimensión espiritual y una de miedo.

Entre las muchas virtudes de mi amada no encontraremos aquello de asumir lo de Excusatio non petita accusatio manifesta.
La María eterna, la exacta, que hubiese dicho Primo de Rivera hijo, es de este tipo de personas incapaces de cerrar su linda boquita cuando creen hallarse en falta. Imaginen esta situación imaginaria: estamos en una fiesta en un chalet, desaparecemos un rato, un polvo de esos de escasa calidad más morboso que otra cosa, volvemos a aparecer, nadie nos hace ni caso, la gente a su aire, y la María eterna, exacta, se planta en medio de la fiesta y dice en voz alta:

-Hemos tardado porque...- (Ponga aquí el lector la excusa más inverosímil que se les ocurra. Si carecen de imaginación yo les digo unas cuantas:

Hemos tardado porque...
-...un terremoto Richter 7 ha sacudido sólo la habitación donde estábamos...
-...ha entrado un dragón volando por la ventana y nos ha raptado y hasta que hemos conseguido zafarnos...
-...me han llamado, que se ha muerto mi tía la de Pernambuco y me he quedado un rato triste y Desclasado me ha hecho compañía...
Y todo esto ruborizada y medio mirando al suelo. La cara del personal un poema nada críptico: "Estos vienen de pegar un polvo").

Esa es exactamente mi eterna María.

Ya puestos en situación, les cuento la anécdota real, insisto: lo de antes del polvo era imaginario, más quisiera yo...

Tengo que ir a una madriguera de la taifa autonómica del sultanato de mi ciudad, a hacer unas gestiones. Sitios vigilados, dada la preciosa valía de los políticos parásitos que deambulan por allí, hay controles estrictos de entrada. María se presta a acompañarme. Ya llegando descubro que me he dejado en casa el DNI, mierda, viaje en balde, pero ya que estoy aquí lo intento. Alguna vez me ha salido bien, es cuestión de marear al guarda con comentarios y preguntas y las ganas que tiene de que te largues, puede que le hagan olvidar pedir DNI. Se lo digo a María, que no lo llevo.
Entramos, la guarda es chica, así que uso hasta mi (escaso) potencial sexual para marearla, arco de seguridad, teléfono y llaves en una cubeta, paso, ya estoy dentro cuando oigo la dulce voz de María:

- Veras... es que él se ha dejado el DNI, pero como yo lo llevo nos podrías pasar a los 2 con el mío...

Cuando las leyes feminazis sean derogadas, posiblemente algún día la mate. Cualquier justo y honrado juez lo entenderá.

La guarda nos permite pasar a los 2 con el DNI de María. Ya dentro le digo que para qué puñetas tenía que hablar si yo estaba dentro ya. Balbucea cosas incomprensibles acerca de dragones, secuestros, terremotos Richter 7 y decesos en Pernambuco.

Una de miedo.
Lean esta noticia que nos han colado de rondón.

http://www.elpais.com/articulo/espana/militares/tendran/rango/autoridad/tareas/antiterroristas/elpepuesp/20100226elpepinac_13/Tes

Y ahora piensen en la trascendencia del asunto. Mi amigo el conspiranoico afirma que "dado que de terrorismo puede ser catalogado cualquier cosa que se enfrente al sistema, es obvio que se está formando un ejército de mercenarios, que repriman al pueblo cuando comiencen los estallidos sociales provocados por la crisis".

Confieso que esta vez me he acojonado.

Prosigue diciendo que no nos engañemos, que la tropa del ejército de hoy mayormente está formada por inmigrantes, lumpen y aspirantes a Rambo, esto es: van a tener rango de autoridad sobre la población los elementos más desclasados y marginales, personas mayormente sin ningún amor por la patria, meros mercenarios al servicio del sistema.

Creo que durante una temporada no abriré más correos de mi amigo el conspiranoico. Yo es que quiero ser feliz, joder.

Dimensión espiritual.
No le den más vueltas, la dimensión espiritual es lo que nos distingue de los animales. Sin ella seríamos animales: comer, beber, dormir y fornicar. Sin ella careceríamos de emociones abstractas, pero reales al sentirlas, como la amistad, el amor, la solidaridad (la real, no la caridad progre). Por ella tenemos "dignidad", "honor" y otros conceptos que los animales ni se huelen que existan, por ella hay personas incorruptibles (no coño, en la política no busquen).
En realidad los animales sienten las emociones "malas" como ira ciega y celos. Así que ya saben: si sienten estas cosas a menudo son ustedes unos pedazo de animales, sobre todo si no sienten de las emociones "buenas" antes mentadas.
Cuando una loba defienda con su vida a sus cachorros no es porque tenga dimensión espiritual, es porque está programada para salvaguardar sus genes.
Quien quiera meter a Dios en este paquete espiritual es muy libre de hacerlo, yo me abstengo; soy ateo y lo de Dios me resulta una creencia demasiado abstracta, con todo mi respeto por los creyentes que lo merezcan.

Comenté unos días atrás que hay recortes en mi trabajo, la excusa, cómo no, la crisis. Comenté que temía ver algo que ya he visto y no quería volver a ver: trabajadores despedazándose entre ellos por conservar el puesto y que tiren al otro, mientras el responsable observa, riendo desde las gradas, la sangre en la arena.
Fui un pesimista que en esta ocasión no es un optimista bien informado: el pueblo ha resistido el primer envite y no se ha producido la desunión. Los sindicatos podridos ugeté y comisiones, descaradamente al servicio de la empresa, han intentado azuzar la división con consignas como "nosotros defenderemos a nuestros afiliados para que se queden ellos". El resultado: un goteo constante de bajas de afiliación a esos sindicatos traidores, vendidos y llenos de vividores canallas hijos de la gran puta.

Ayer tuvimos reunión de trabajadores y casi es linchado el delegado de comisiones que ha firmado esos despidos, junto al de ugeté. Uno tuvo que irse y el otro quedó callado en un rincón. Se acordó resistir y no dar por válido ningún despido, le toque a quien le toque, se acordó presentar un plan de reducción de gastos superfluos de los ejecutivos (ya saben: putas, farlopa, viajes y comilonas junto a los sindicalistas), se acordó pedir las cuentas a la empresa y hacer ruido en los medios de comunicación. Joder, María la habría gozado, yo creo que se habría subido a un cajón y todo a arengar a las masas obreras y campesinas.

Tenemos dignidad, tenemos honor, no somos animales que se despedazan entre ellos por el trozo de comida, somos Humanos en toda la grandeza y la extensión de la palabra: tenemos dimensión espiritual.

Aunque al final se pierda, ya hemos ganado. Todos hemos ganado el poder mirar a la cara a los demás, sin bajar la vista.

Confieso sin falsa modestia, que había estado dos semanas insistiendo a todo el mundo en mantenernos unidos y no destrozarnos entre nosotros. Y yo no soy de los que se iban. Permítanme que este un poco "hinchado", orgulloso, con el pavo subido. Soy un puto Durruti pequeñito versión provinciana.

El Desclasado, líder revolucionario, ha hablado.