Viajero que por aquí recalas, empieza por aquí:
http://eldesclasado.blogspot.com.es/2012/09/poderes-de-las-mujeres-y-como-combatir.html
Advertencia previa: QUEDAN TODAS LAS MUJERES OBLIGADAS A LEERSE ESTA ENTRADA.
(A ver si así...)
Caldeemos el ambiente. Escuchar hasta el final:
No querría con Esther seguir viviendo, larala... Es pegadiza...
Como no podía ser de otra manera, el brujerío ya empezó a protestar: es que yo no soy así... "YO" y "MÍ" son los fieles acompañantes de una mujer para toda su vida, desde que toma conciencia de ello.
Y como YO no soy así y a MÍ no me pasan esas cosas, pues al resto de las mujeres tampoco, porque MÍ YO es la encarnación pura del espíritu femenino hecho carne.
Lo de siempre, nada nuevo. Las miyós son así, llevamos cientos de miles de años conviviendo con los ombliguitos del mundo.
De nada sirvió que advirtiese que se iba, inevitablemente, a hablar en términos absolutos. Que la generalización era inevitable. De nada sirve que vuelva a decir que la mayoría de las mujeres tendrán gran parte de las características descritas, no necesariamente todas. Que la mayoría de los hombres serán, por lo general, como los estoy describiendo, sin perjuicio de que existan hombres neuróticos, sensibles, e incluso tíos conscientes de que esa especie de enanos gritones que pululan por su hogar, va y resulta que son hijos suyos, o algo así, y tienen nombres, además de "la rata", "la niña esa rubia gritona", o "el enano ese moreno que me pide dinero constantemente".
Y también, como no podía ser de otra manera, enseguida se tomaron partes por el todo y resultó que si la mujer ve mejor de cerca, es porque su visión total es mejor. Y si escucha más gamas de sonidos, es porque su nivel auditivo es mejor.
Y por supuesto, el remate: las miyós captan mucho mejor las señales no verbales, intuitivamente son conocedoras del estado de ánimo de las demás personas. Halaaaaá, subidón de ego. Chute de autoestima.
Pero... ¿es esto realmente así?
No.
La infalibilidad sólo la tiene el Papa. Las miyós fallan más que una escopeta de feria. Una cosa es estar diseñada para captar estados anímicos en un ser absurdo casi unicelular, como es un bebé, y otra cosa es aplicar, sin darse cuenta, instintivamente, ese "don" en una máquina racional, fría, calculadora e insensible a los dramas pastelosos como es un hombre adulto.
Y lo que suele ocurrir es esto:
Diferencias entre hombres y mujeres
1. – DIARIO DE ELLA :

El sábado por la noche lo encontré raro.
Habíamos quedado en encontrarnos en un bar para tomar una copa. Estuve toda la tarde de compras con unas amigas y pensé que era culpa mía porque llegué con un poco de retraso a mi cita, pero él no hizo ningún comentario.
La conversación no era muy animada, así que le propuse ir a un lugar más íntimo para poder charlar más tranquilamente. Fuimos a un restaurante y él seguía portándose de forma extraña.
Estaba como ausente. Intenté que se animara, y empecé a pensar si sería por culpa mía o por cualquier otra cosa. Le pregunté y me dijo que no tenía que ver conmigo.
Pero no me quedé muy convencida.
En el camino para casa, en el coche, le dije que lo quería mucho y él se limitó a pasarme el brazo por los hombros, sin contestarme. No sé cómo explicar su actitud, porque no me dijo que él también me quería, no dijo nada y yo estaba cada vez más preocupada.
Llegamos por fin a casa y en ese momento pensé que quería dejarme. Por eso intenté hacerle hablar, pero encendió la tele y se puso a mirarla con aire distante, como haciéndome ver que todo había terminado entre nosotros. Por fin desistí y le dije que me iba a la cama.
Más o menos diez minutos más tarde, él vino también y, para mi sorpresa, correspondió a mis caricias e hicimos el amor, pero seguía teniendo un aire distraído. Después, quise afrontar la situación, hablar con él cuanto antes, pero se quedó dormido. Empecé a llorar y lloré hasta quedarme adormecida. Ya no sé qué hacer.
Estoy casi segura de que sus pensamientos están con otra.. Mi vida es un auténtico desastre.
2. – DIARIO DE ÉL :
Ayer perdió el Atleti. Por lo menos follé.
La famosa "mayor sensibilidad de la mujer" es a su vez fuente de muchos problemas para ellas mismas. Cuando hay que tomar una decisión y "se ven" demasiados factores antes de tomarla, lo que menos le puede pasar a la toma de decisión es que se retrase valorando imponderables. Y de remate: posiblemente esa decisión se tome sin decisión, como acojonadita porque ¡son tantos los factores por los que puede salir mal! Mientras tanto un hombre hace un par de meses que tomó la decisión, y salió bien o salió mal, pero ya es parte del pasado.
La valentía de los hombres es en parte inconsciencia. Y la prudencia de las mujeres es en parte incapacidad de valorar bien la sobreinformación, o lo que es lo mismo: inseguridad.
Llevando las cosas al extremo negativo: si un sexo falla por insensible, el otro falla por dramatizado. Y ninguno de los dos "falla", salvo cuando falle en temas concretos, sencillamente son complementarios, cuando lo son.
Y acabaremos la entrada con la hipersensibilidad femenina:
LAS MUJERES SON HIPERSENSIBLESLa piel es el órgano que ocupa mayor superficie del cuerpo humano, alcanzando una dimensión de unos dos metros cuadrados. La piel posee, distribuidos desigualmente a lo largo de la superficie, unos 2.800.000 sensores de dolor, entre los cuales 200.000 se encargan de detectar el frío y 500.000 el tacto y el peso. Las niñas muestran desde su nacimiento mucha más sensibilidad al tacto y, en la edad adulta, la piel de una mujer es como mínimo diez veces más sensible al tacto y al peso que la del sexo opuesto. Un estudio estatal demostró que los niños que habían mostrado más sensibilidad al tacto no llegaban a los niveles registrados por las niñas que mostraron poca sensibilidad. La piel femenina es más fina que la masculina, pero está provista de una capa interna que mantiene la temperatura caliente en invierno y dota a la mujer de mayor resistencia que el hombre.
La oxitocina es la hormona que estimula la necesidad de ser toca-dos y activa los sensores del tacto. Esto explica que las mujeres, que poseen sensores diez veces más sensibles que los hombres, otorguen tanta importancia al hecho de abrazar a su pareja, a sus hijos y a sus amigos. Las estadísticas de nuestra investigación sobre el lenguaje corporal revelan que en el transcurso de una conversación, en el mundo occidental por cada hombre que toca a otro, hay de cuatro a seis mujeres que tocan a otra mujer. Las mujeres suelen utilizar más expresiones relacionadas con este sentido como «esta persona tiene mucho tacto» (para referirse a una persona que habla con delicadeza a otra), «todavía le llevo muy adentro» (cuando hablan, por ejemplo, de un antiguo novio), les encanta darle a las cosas «un toque personal» y tienen los sentimientos «a flor de piel».
Por cada hombre que toca a otroen el transcurso de una conversación.hay de cuatro a seis mujeres que tocan a otra mujer.Un estudio realizado con pacientes psiquiátricos expuso que los hombres, en situaciones en las que están sometidos a gran presión, evitan el contacto físico y se sumergen en su propio mundo. Sin embargo, en el mismo estudio, la mitad de las mujeres se acercaban a los hombres, más que para mantener relaciones sexuales para acariciarse. Cuando una mujer se enfada con un hombre, es probable que le responda diciendo: «No me toques!», una frase que el sexo opuesto no termina de entender. ¿Qué lección se podría extraer? Si se desean ganar puntos con una mujer, acaríciela, pero no le meta mano. Para que sus hijos crezcan sanos psicológicamente, abráceles muchísimo.
En realidad, un niño, en la adolescencia,no pierde la sensibilidad en la piel,simplemente la concentra en una zona.Sin embargo, cuando un hombre no está concentrado en alguna actividad, su tolerancia al dolor es menor que la de la mujer. Cuando un hombre se queja con frases como: «Hazme un poco de sopa de pollo / zumo de naranja natural / tráeme la bolsa de agua caliente / llama al doctor y asegúrate de que mi testamento está en regla» normalmente sólo se trata de un ligero dolor de cabeza o de un resfriado. Los hombres también son poco sensibles al dolor de una mujer. Aunque esté doblada de dolor, tenga un fiebrón de 40°C y esté tiritando, a pesar de estar tapa-da con mantas, el hombre le preguntaría: «Cariño, ¿estás bien?», cuando en realidad estaría pensando: «Puede que si ignoro que está enferma acceda a hacer el amor. Total, ya está en la cama».
Extrañamente, los hombres muestran mucha sensibilidad cuando observan deportes agresivos. Por ejemplo, si están viendo un combate de boxeo por televisión y uno de los boxeadores le asesta un golpe bajo al otro, una mujer dirá: «Uy… eso sí debe doler» mientras que un hombre gruñirá, se doblará y hará muecas que expresen que él también siente el dolor.
POR QUÉ LOS HOMBRES SON TAN POCO SENSIBLESLos hombres tienen la piel más gruesa que las mujeres, lo que explica que las mujeres tengan muchas más arrugas. La piel de la espalda de un hombre es cuatro veces más gruesa que la piel del estómago, un legado de su pasado de animal a cuatro patas que le proporcionaba mayor protección para los ataques por la espalda. La sensibilidad -de un niño al tacto se pierde casi por completo al alcanzar la adolescencia, época en que se prepara para los peligros de la caza. Los hombres necesitaban una piel dura para poder correr sobre zarzas, para derribar a los animales y luchar contra sus enemigos sin caer doblegados de dolor. Cuando un hombre se concentra en la realización de una activi dad física o deportiva, casi nunca percibe el dolor.
EL GUSTO POR LA VIDAEl sentido del gusto y del olfato también es superior en las mujeres. El cuerpo humano cuenta con más de 10.000 sensores del gusto que detectan, como mínimo, cuatro sabores principales: dulce o salado en la punta de la lengua, agrio en los lados y amargo al final. Investigadores japoneses están llevando a cabo estudios sobre un quinto sabor, el de la grasa. En las pruebas gustativas, los hombres obtuvieron mayor puntuación a la hora de distinguir los sabores salados y amargos, seguramente porque beben mucha cerveza, mientras que las mujeres obtuvieron más puntos en discernir ios sabores dulces de los azucarados, quizás porque son más adictas al chocolate que los hombres y también porque esta cualidad era importante en su papel de protectoras de sus hijos, al tener que asegurarse de (pe los frutos estaban maduros y eran dulces antes de dárselos a los bebés. Esta podría ser la respuesta al gusto de las mujeres por el chocolate y a que la mayoría de las gustadoras alimenticias sean mujeres.
ALGO INEXPLICABLEEl sentido olfativo también está más desarrollado en las mujeres, pero curiosamente éste se agudiza durante el período y dentro del ciclo menstrual, en que la mujer ovula. Durante esta fase, la mujer puede detectar las feromonas y el olor a almizcle segregado por los hombres, olores que sólo advierte inconscientemente. El cerebro femenino des-cifra el estado del sistema inmunológico de un hombre y, si es complementario o superior a su propio sistema, lo describirá como un ser atractivo o con «un magnetismo misterioso». En cambio, si su sistema inmunológico es superior ál del hombre, seguramente lo encontrará mucho menos atractivo.
Un fuerte sistema inmunológico puede hacer que un hombre resulte«inexplicablemente atractivo».Los neurólogos han descubierto que el cerebro femenino puede analizar estas diferencias entre los sistemas inmunológicos a los tres segun-dos de conocer a alguien. Los sistemas inmunológicos complementarios suponen una ventaja para la descendencia ya que hereditariamente tendrán más posibilidades de supervivencia. Una de las consecuencias de este estudio ha sido el lanzamiento de innumerables aceites y pociones para hombres que afirman contener el secreto de la atracción de las feromonas, que vuelve locas de deseo a las mujeres.
FUENTES: Las cursivas son de estudios de Allan y Barbara Pease recopilados en esta página argentina de sicología:
El Diario de Ella y Él es de aquí:
El bolero es de Les Luthiers.
Las gilipolleces que acompañan a todo lo anterior son mías.