Me está costando recopilar datos para escribir una entrada acerca del sexo como mecanismo de control/distracción social en la actualidad. Buscas datos y el bombardeo de última hornada del control que se ha ejercido patriarcalmente sobre el sexo femenino, apenas deja lugar a otra cosa. Ya verán, ya, cuando lleguen a que la loba siempre ha estado oprimida por el patriarcado lobero: temo que implanten a los cachorros lobos educación no sexista para la lobería, en los zoológicos. Con educación todo se puede lograr.
Del poco hueco que queda para otro enfoque, se habla del mecanismo de represión del sexo utilizado por las religiones, pero eso, aquí y hoy, ya es agua pasada y lo que me interesa es lo nuevo, lo actual; el posible pendulazo social en este asunto. Me interesa lo políticamente incorrecto del asunto. Para dar una clase de historia siempre estamos a tiempo.
Sigo buscando.
Para distraernos nos vamos a sumergir en el ridículo hasta extremos inadmisibles. Es más: cualquiera de ustedes se puede ver representado. Quien esté libre del pecado de la ñoñería parejil que tire la primera piedra. Vamos a ver diversas formas empleadas por las parejas para llamarse entre ellas. Todo va en plan guasón, no se ofenda nadie, por favor. Por supuesto me dejaré bastantes, expongo las más representativas o las que en mi entorno he oído.
Churri: ¡pero qué forma es esta de llamarse, madre del amor hermoso! ¡Y existe gente que se llama así de verdad, que lo he oído! ¿Pero es que no asocian ideas?: churri: churro:
Cada churro consiste en una masa compuesta por harina, agua, azúcar y sal, que se introduce en un aparato parecido a una manga repostera, por donde sale mediante extrusión convertido en tiras cilíndricas de un dedo de grosor, aproximadamente, y con sección trasversal en forma de estrella (estrías), que se fríen en aceite y una vez hechos, a veces, se rebozan en azúcar.
¿Churri: churrito pequeño? ¿Un cilindro marrón estriado pringoso pequeñito? ¿Cómo una mierdecilla de cagapoquito? ¿Y esa es la imagen mental de tu persona amada? ¡Marranos!
Cari: ¿pero cómo que "cari"? "Cariño" tiene fuerza, contundencia ideológica, pero qué es esto de mutilar esta fuerza dejándolo en un ridículo "cari". Es que la única asociación que se me ocurre es también ridícula, ya ven el calibre: Mi novia no es barati, es cari. ( Lo sé: es horrendo. Pero todos podemos tener momentos zetapé ¿no?)
Entrando ya en la más abyecta perversión, pasada y sobrepasada la frontera de lo ético, hundiéndonos en la más absoluta degradación, nos encontramos con otro clásico: Papá y Mamá. ¡Cielo Santo, debieran detener a esta gente! Yo qué sé, darles electroshock, algo... Pero esto qué es ¿Edipos y Electras sin complejos? Pero cuando están metidos en materia ¿también se llaman así? Ayy, Dios, que me entran ganas de vomitar. Me cago en algo gordo, que estoy haciendo el esfuerzo por no imaginar que estoy con mi pareja follando y la llamo "mamá" y mi mente, traviesa, no responde. Estas personas son unas degeneradas, un nefasto ejemplo para la infancia, unos pervertidos sin complejos, unos incestuosos sin reprimir, unos enfermos, unos... Paro que me da algo.
Chocho: lo he oído, lo juro. No he oído la contrapartida: polla, rabo, mástil, trípode, nabo, supositorio, chimenea del Titánic, bajoquilla, As de bastos, alubia, Cocacola de a litro, Torre del reloj de Londres, canicas... Bibiana tendrás que meterle mano a este asunto, aquí no hay igualdad, chata.
Aparte del sexismo, esto es una garrulada de tres pares de cojones. Bien es cierto que siempre lo he oído a personas de aspecto lumpen. Una posible adaptación para las clases medias podría ser "Orificio": ¿Te apetece que vayamos al cine, orificio? Y, qué coño, por qué sólo orificio. Mejor no perder prestaciones y llamar a tu amada con el plural: orificios. Y para esas parejas que se hablan entre ellas como si tuvieran 5 años (otra del frasco, Carrasco, que quizás algún día aborde) se puede emplear "bujeritos", miren qué tierno, qué mono, qué gilipollez que da arcadas. Y ya para clases altas, esnobs y artistas del alambre, qué mejor que llamar a tu amada: "receptáculos", de elegante raíz latina, de contundente al tiempo que fina sonoridad.
No sé si Bibiana le meterá mano a este asunto, de extremada importancia en nuestra sociedad y algo que las masas reclaman con grave alarma social, pero como alguna vez alguna novia me llame en público "rabo", creo que hasta ahí habríamos llegado. Vamos, que además de dejarla me cago en sus muertos. Rabo, llamarme rabo a mí... Lo dejo que me caliento.
Nombres inventados exclusivos. Este dato me lo han pasado. Yo la verdad no había caído. Me suena a eso de "Currucucu" que decían en un programa de la tele. Pero haciendo memoria he recordado algo: registrando, por el gusto de registrar la casa de mi abuela, encontré al fondo de un cajón cartas de amor entre mi tío y mi tía. Las debió olvidar allí mi tía. En ellas descubrí que se llamaban mutuamente "Coloto" y "Colota". ¡Aivalaostia! Y a mí que me suena a gallináceo eso de "coloto": gallina clueca, coco-ua-ua, gallo coloto...
Lo bueno de la jugada: mi tío Joaquín, el protagonista de las cartas, siempre ha sido el severo y el intelectual de la familia. Único miembro con bigote y el más serio de todos mis tíos. Después de saber este dato cada vez que veía a mi tío pensaba: "Pringao, coloto, gallináceo, que no asustas a nadie".
Otra personal, yo no estoy libre de pecado: una temporada llamé a una novia "chochin esquiador". Todo vino porque fuimos a esquiar y, lo que suele pasar cuando compras pantalones de esquí a bulto en los mercadillos, el pantalón le venía ajustadísimo, de tal manera que le hacía hucha, buzón, o como quieran llamarle a una vagina embutida que marca la forma con claridad en el pantalón. Todo hay que decirlo: sólo esquió el primer día y los demás le daba vergüenza, pero lo de chochín esquiador no se lo quitó nadie y maldita la gracia que le hacía.
De los demás apelativos que me vienen a la mente ahora: amor, querido/a, vida mía, etcétera, no diré nada. No es que yo los gaste, eh, yo soy un tipo duro, es que no me parecen tan ridículos.
Leo en la prensa que la inefabla Bibiana, esa miembra miembrosa miembrosera, ahora quiere expulsar el cuento "Blancanieves" de los colegios por sexista. ¡Por fin un signo de cordura en la Bibi! Ya era hora de acabar con la tiranía feminazi de Blancanieves. Qué me dicen de una niñata adolescente que domina con el poder de su mente femenina a 7 (número mágico) tíos hechos y derechos, representados enanos como claro símbolo de su inferioridad mental masculina. Y no sólo los domina: es que los manda a currar cada mañana y los tíos ¡se van cantando! ¡Pero serán gilipollas estos enanos calzonazos del copón! ¡Pero quién puede ser tan poco hombre como para irse a que te exploten silbando y contento! Silbando al trabajar...dicen. Sí, ya, y entonando arias al pagar la hipoteca, no te jode.
Por lo demás la niñata cuando se pone a tiro un príncipe de pasta hasta por las orejas, aplica aquello de "estoy sentada sobre una mina de oro" y caza al príncipe, que aún se está riendo la Blancanieves de la Leti: este si que manda, Leti pánfila, no como el tuyo que es un florero y además con serias sospechas de ser más maricón que un palomo cojo.
Qué decir de las luchas de poder femeninas entre la madrastra y Blancanieves: ríanse ustedes de los Borgia, que en los Borgia aún había hombres que suavizaban tanta maldad en estado puro. Envidias, celos, poder, la belleza como meta, las puñaladas van que vuelan...
Bibiana, esta vez debo felicitarte. Blancanieves es literatura sexista feminazi de primera especial. Se dan todos los componentes para que los hombres en el cuento quedemos de meros pagafantas calzonazos. Me empiezas a caer bien, Bibi.
El Desclasado ha hablado.


